Quítate la ropa lentamente hoy quiero amanecer contigo y cuidado si sospechan los vecinos, tu mujer o mi marido. Tu y yo durmiendo con los enemigos dos seres que jamás hemos querido, los dos saciando un bendito capricho donde somos masoquistas por no volver a nuestros nidos. Solo ámame que el secreto permanezca en un cuarto de hotel; te aseguro que esos tontos no van a entender, que si le somos infieles es por un gran querer. Así con cautela despacio solo ámame que si nos agarra noche, yo me inventare una excusa bien tramada el me lo cree y tu di otra mentirita a la idiota aquella. Que nos perdone nuestro divino señor si cometemos un delito. Adán y Eva pecaron por tentación tu y yo no somos distintos. Que traviesos somos y que bien se siente.
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